"Forzar
a una mujer a soportar un embarazo no deseado es
según Jean L. Cohen, pensadora norteamericana,
imponerle por la fuerza una identidad: la
identidad de mujer embarazada y de madre. Innegablemente,
es la integridad corporal de las mujeres, en el sentido
físico tanto como en el emocional, lo que se pone
en juego a través de la penalización del aborto
(...) Un embarazo no deseado impone a la mujer una forma
sumamente opresiva de corporeidad en la que ella teme mucho
perder el control sobre las funciones de su cuerpo y sobre
el sentido de sí misma (...) Definir el derecho al
aborto como un derecho a la privacidad es reconocer la "diferencia"
de las mujeres y, simultáneamente, conferir a cada
una de ellas la posibilidad de definir esa diferencia. El
derecho al aborto es un derecho de las mujeres".1
¿Qué
ideas están a la base de la prohibición de
la despenalización de aborto en el Perú? ¿Cómo
entender la recalcitrante oposición de la jerarquía
de la Iglesia católica y los grupos conservadores
para que el aborto clandestino deje de practicarse en condiciones
inseguras y de gran riesgo para las mujeres pobres?
Las
personas que ejercen el poder desde distintos ámbitos
niegan a la mujer,
especialmente a la de escasos recursos, el derecho
a decidir el ser o no ser madres, imponiéndoles
una identidad que no quieren.
Las
mujeres no tienen como una única misión el
ser madres. En la actualidad, con el avance
de las técnicas reproductivas, incluso puede liberarse
de su función reproductiva sin poner en peligro la
perpetuación de nuestra especie.
A
lo largo de la historia, la misoginia ha abonado el terreno
para que consideremos a las mujeres personas inferiores
necesitadas de un tutor que resuelva por ellas todo lo relacionado
con su futuro y su desarrollo personal.
En
este fascículo queremos invitarlos a reflexionar
sobre las ideas ocultas detrás de la prohibición
al aborto y al derecho de las mujeres a decidir sobre sí
mismas.
1 Jean L. Cohen, en “Debate Feminista”, año
10, Vol. 19, abril 1999, pp. 45-47.