<<Vivencias en torno a la <<identidad de las <<<mujeres<<<

La población indocumentada tiene un rostro particular. Proviene de diferentes zonas de nuestro país, es sobre todo rural, pobre y está formada principalmente por mujeres, niños/as y víctimas de la violencia política.

Se calcula que 312 mil mujeres no tienen ningún documento de identidad y que el 5,2% del total de mujeres peruanas, de 16 a 49 años, carece de algún documento de identidad, siendo el área rural donde se concentra el mayor número. Cabe señalar que estas cifras son de estudios de 1998 y que a la fecha no existe nuevas investigaciones que señalen con certeza el número de mujeres indocumentadas.

 


Sra. Berta
Piura – Sullana


Berta tiene 45 años, es casada y tiene cinco hijos mayores, algunos de los cuales ya se han independizado. Durante la entrevista, el esposo se acerca en más de una ocasión a preguntar el porqué de la misma, con actitud de recelo, y luego se retira. El esposo es quien mantiene la casa, trabajando como chofer, aunque ya desde hace un tiempo ella se está “cachueleando”. Nos cuenta: “yo en todo me meto, tejo, hago mis tejidos, hago kekes..., así lo ayudo a él con los gastos”. En general, se hace cargo del cuidado de los hijos y de la casa.

Ella sufre de violencia física y sicológica por parte de su esposo. Siempre lo ha perdonado y justificado sus acciones. En dos ocasiones, Berta se ha ido de la casa con sus hijos, huyendo del maltrato. La segunda vez se fue a una Casa Refugio, donde descubrió lo que es vivir en “tranquilidad”, sin golpes ni insultos, pero, igual que la primera vez, regresó con su esposo.
Tiene la esperanza de que cambiará “y de que se portará bien”, aunque los problemas continúan. Berta no ha sacado su DNI por falta de dinero y porque dice que para su esposo no es importante que ella lo obtenga, ya que así la controla. Tampoco ninguno de sus hijos ha tramitado el DNI, por falta de recursos económicos.


 


Sra. Carmen
Cusco - Paruro


Carmen tiene 21 años de edad. Es soltera y madre de dos hijos, de 3 años y 10 meses, respectivamente. Hace algunos meses, el padre de sus hijos los dejó y se fue a vivir con otra mujer. Actualmente, ella vive con sus padres, una de sus hermanas y sus dos hijos. Estudió hasta tercer grado de primaria, a pesar de las dificultades económicas y de la resistencia de sus padres, que decían que las mujeres estudiaban sólo para mandarles cartas a los maridos.

Cuando tenía 13 años, el padre de sus hijos, un hombre a quien llamaba tío por ser varios años mayor, abusó sexualmente de ella. Describe su estado de embarazo como “bolitas que me caminaban en mi barriga”. A partir de ese momento, vivió con él por un tiempo hasta que regresó a la casa de sus padres debido a que su pareja mantenía otra relación. Luego de todos estos problemas, decide no volver a tener más hijos y va a la posta para que le den un método para cuidarse y no salir embarazada; sin embargo, debido a los celos de su pareja, los mismos profesionales de la posta le aconsejan que tenga un hijo más con él.

Carmen sufre de hemorragia desde hace dos meses. Refiere haberse acercado ya a la posta y que los doctores no le han sabido decir qué tiene; le han recomendado, en cambio, que vaya al Cusco a cuidarse pero, debido a la falta de dinero, aún no ha viajado.
Se encuentra preocupada y triste por lo que le sucede, sobre todo porque el padre de sus hijos ya no está con ella. Dice que lo extraña y quiere regresar con él. El cuidado y la preocupación por su cuerpo son mínimos.

Su papá es alcohólico, la insulta, la golpea y la bota de la casa, sacándole en cara que ellos tienen que ayudarla a mantener a sus hijos. La madre no interviene porque también toma alcohol y, a su vez, la bota de la casa.


 


Sra. Benita
Huancayo


Benita nació en Huancavelica y actualmente tiene 43 años de edad. A los 19 quedó embarazada de su primer hijo y ahora tiene 7. Estudió hasta primero de secundaria en el colegio; dejó los estudios por razones económicas. Trabajaba pasteando el ganado y labrando la tierra, pero ahora se dedica a criar a sus hijos y a las labores del hogar. Vive en Huancayo desde hace 12 años. Salió como desplazada del lugar donde vivía debido a la violencia política.

Los militares llegaron a su pueblo y mataron a su cuñado, quien tenía un cargo público en su comunidad. A partir de este hecho, escapó con su familia a Huancayo. Cuenta con tristeza que tuvo que dejar su casa, sus tierras y animales por el miedo a la violencia, la muerte y los abusos de los militares.

Desde ese momento no volvió a tener un lugar estable donde vivir, o tierras para trabajar. Fue de una comunidad a otra, dependiendo de los trabajos eventuales de su esposo.

Cuando huyó, perdió todos sus documentos. Ahora que quiere iniciar sus trámites para recuperarlos, no lo hace por razones económicas y porque, además, su partida de nacimiento la quemaron junto con todos los registros en su comunidad.

Lea nuestros artículos de opinión sobre violencia contra la mujer, sexualidad, aborto y otros temas relacionados con la situación de la mujer en el Perú y el mundo en los siguientes diarios: La Industria de Chiclayo; El Correo de Huancayo, La República y el semanario El Búho de Arequipa.