<%@LANGUAGE="JAVASCRIPT" CODEPAGE="1252"%> Alerta Demus EL AMOR… no mata
 

EL AMOR… no mata(1).

El 14 de febrero se celebra en el mundo el día del amor, también conocido como Día de los enamorados, Día de la amistad o Día de San Valentín. En este contexto resulta imperante abrir el debate acerca de los 23 casos de feminicidio que se han registrado a lo largo del mes de enero del presente año. En un reportaje en el programa “Prensa Libre” se publicaron afirmaciones del Dr. Manuel Saravia(2) planteando que “los celos se han convertido en el principal factor de riesgo de los asesinatos por amor”.

Pero ¿de qué hablamos cuando hacemos uso de una categoría como la celotipia para justificar este tipo de crímenes? El DSM IV TR(3) señala que la celotipia es un subtipo del Trastorno Delirante, que se entiende como una enfermedad psicótica que incluye mantener una o más ideas delirantes en ausencia de cualquier otra psicopatología significativa(4).

Es decir que una persona que tiene celotipia, si bien no cumple con los criterios para ser diagnosticado como esquizofrénico/a y no tiene alucinaciones, tiene ideas delirantes cuyo tema central es la posibilidad de que la pareja esté siendo infiel y llevarían a la persona a buscar indagar acerca de esta supuesta infidelidad, interviniendo sobre la misma.

Plantear que la celotipia como “enfermedad” puede llevar a una persona a matar a su pareja es un argumento que tendría como base dos supuestos. El primero de ellos es hacer uso de una categoría diagnóstica psicopatológica que busca justificar la violación de derechos humanos, en este caso del hombre que mata a su pareja, sobre el supuesto de que tiene un “problema mental”.

A lo largo de la historia se ha buscado justificar la violencia contra las mujeres planteando que los agresores tendrían determinado tipo de personalidad que los lleva a cometer estos crímenes, buscando así ubicarlos dentro del grupo de “enfermos mentales”, lo que invisibiliza su responsabilidad frente al delito. Además de plantear que cada crimen o situación de violencia es específica de acuerdo al perfil psicológico tanto del agresor como también muchas veces de la víctima.

Por otro lado, si la celotipia es un trastorno delirante que puede llevar a las personas a cometer este tipo de crímenes; cuál sería la razón por la que las cifras arrojan que en un mes 23 mujeres fueron asesinadas por hombres y sólo 5 hombres fueron asesinados por mujeres(5) ¿hablaríamos de una distribución de este tipo de trastorno por sexo?

Este tipo de argumentos busca invisibilizar que la muerte de mujeres en manos de sus parejas, ex parejas o personas con las que han tenido algún tipo de vínculo afectivo es un problema social que responde a una sociedad machista, donde la mujer en la relación de pareja es vista como objeto y propiedad del hombre; entonces él tiene derecho sobre ella y sobre su vida.

Los procesos de socialización plantean prejuicios y estereotipos de género, donde las mujeres tienen que cumplir con un determinado rol al interior de la relación de pareja que limita su libertad, de lo contrario nos encontramos con que hasta sus vidas están en riesgo y que incluso expertos de la salud mental de nuestra sociedad podrían justificar este tipo de delitos haciendo uso de categorías diagnósticas para señalar que los hombres “estando tan enamorados podrían llegar a matar”.

Lima, 13 de febrero de 2009.


(1) Alerta elaborada por Paula Escribens Pareja, psicóloga y responsable de la Línea Psicológica de DEMUS.
(2) Director del Instituto Gestalt de Lima.
(3) El DSM IV TR es el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales publicado por la American Psychiatric Association, que es uno de los estándares de clasificación de los trastornos mentales utilizados por los profesionales de la salud mental.
(4) http://www.dsmivtr.org/
(5) Investigación realizada por DEMUS, enero 2009
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