
La agenda pendiente de Alan García
Carmen Ollé
DEMUS
¿Qué esperamos los
peruanos y peruanas del presidente electo Alan García?
Una de las bombas de tiempo que Alan García olvida -preocupado
en señalar los errores y compromisos no asumidos por el
presidente saliente-, es la aún no cumplida reparación
del daño a las víctimas de la violencia en el conflicto
armado interno peruano en el que casi setenta mil peruanos murieron
según el informe de la CVR. El 75 % de las víctimas
tenía el quechua u otras lenguas nativas como idioma materno,
más de 26 mil personas murieron o desaparecieron en el
departamento de Ayacucho entre 1980 y 2000; 24 mujeres –según
testimonios recogidos por la CVR– fueron violadas por el personal
militar que trabajó en las bases de Manta y Vilca de Huancavelica.
Alan García debe responder
por las matanzas de Accomarca (1985), Cayara (1988), El Frontón
(1988). García fue denunciado por el asesinato de 69 pobladores
de la comunidad de Accomarca (Ayacucho). La fiscal de Ayacucho
Cristina Olazábal lo incluyó entre los denunciados.
Sin embargo, según la Resolución Administrativa
75-2005-CE-PJ, publicada en El Peruano el 1 de abril de 2005,
y la directiva 01-2005-P-SPN, del 13 de abril de 2005, cuando
sean tres o más los denunciantes, los casos deben ser remitidos
a Lima. Esta disposición viola el derecho al debido proceso
de las víctimas, porque obliga a las y los denunciantes
de provincias a viajar a Lima a ver sus casos o realizar diligencias.
Con esta disposición, el caso Accomarca pasó a Lima,
donde el fiscal archivó la denuncia.
El electo vicepresidente aprista
vicealmirante AP Luis A. Giampietri es uno de los que se ha opuesto
al juzgamiento de los responsables de la matanza de Accomarca.
Para el vicealmirante, la judicialización de las denuncias
de la CVR es consecuencia de la presión mediática
y “otros tipos de presiones” de las ONG sobre algunos jueces y
fiscales.
Otro que rechaza también
el juzgamiento a los criminales de guerra es el ex comandante
general del Ejército Peruano, Carlos Tafur Ganoza, quien
ha manifestado recientemente sus discrepancias con la Comisión
de la Verdad y Reconciliación (CVR), pues según
él las fuerzas armadas en épocas del terrorismo
actuaron adecuadamente. Para Tafur Ganoza, los verdaderos responsables
fueron los terroristas, desconociendo así la violación
a los derechos humanos de parte de los militares que participaron
en el conflicto.
Con tamaña resistencia a reconocer que hubo falta y delito,
el nuevo gobierno tiene los pies de barro. No debemos permitir
que opte por pasar la página deportivamente, como quiso
hacerlo Menem en su momento en Argentina por los crímenes
de Videla y no pudo. Un caso emblemático para no olvidar
es el juicio a Pinochet y su desafuero. Cabe recordar que en el
año 2004 la Corte Suprema de Santiago de Chile levantó
el fuero a Pinochet por su responsabilidad en la denominada Operación
Cóndor.