
El bienestar
de las minorías
Carmen Ollé
Transparencia es lo
que exige el pueblo peruano en el manejo de la información
del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, un tratado
cuya firma tendrá un impacto dudoso en el bienestar de las
mayorías de nuestro país, podríamos hablar
incluso que el impacto favorable beneficiará a las minorías,
dado que los más interesados en él son los empresarios
textiles y exportadores de espárragos y páprika, que
asegurarán su permanencia en el mercado norteamericano. Estados
Unidos ya está ingresando sus productos agrícolas
subsidiados que perjudicarán aún más a los
agricultores locales, es decir, según expertos en el tema,
“la pérdida del bienestar en las familias rurales del país
representará US $ 370 millones debido a la liberalización
arancelaria de los productos agrícolas sensibles”.
El hecho de que los acuerdos del TLC no hayan sido publicados todavía
llama a sospecha, en especial que el gobierno anuncie de antemano
compensaciones económicas a los sectores afectados para reducir
el impacto negativo por el ingreso de productos agrícolas
estadounidenses al país indica que se vienen años
muy duros, ¿será por eso que el Banco Central de Reserva
ha empezado a acuñar monedas de un céntimo de aluminio?
¿Será con esta calderilla que compensará la
pobreza galopante que se anuncia con el TLC?
Además, en el
campo de la salud pública, la ministra Pilar Mazzetti ha
sido crítica con relación al tratado en materia de
medicamentos genéricos que subirían de precio, lo
ha sostenido a contracorriente de su partido, pero nadie la ha escuchado.
Es decir, habrá pobres y enfermos, como siempre, pero más
pobres y enfermos sin esperanza, que era lo único con lo
que contaba el pueblo.
Ni hablar de la Propiedad
intelectual, a través de la cual se establecen derechos monopólicos
sobre los recursos genéticos y conocimientos asociados favoreciendo
el dominio y control de pocas transnacionales farmacéuticas
que imponen el acceso a los productos, tecnologías e "inventos".
A propósito, la Acción Ecológica de Ecuador,
país que ha suspendido hasta marzo las negociaciones del
TLC, considera que las empresas utilizan conocimiento tradicional
de los pueblos ancestrales de América Latina para sacar sus
"invenciones". Además, la enorme biodiversidad
de América Latina es vista como una fuente inagotable de
patentes con fines comerciales, pasando por alto acuerdos internacionales
como el Convenio de Biodiversidad e incurriendo en casos de “biopiratería”.
Estado laico
ante todo
Pero el TLC no viene
solo, forma parte de una estrategia múltiple dirigida por
el pensamiento único que surge de las canteras metodistas
de los conservadores del mundo occidental, con Bush a la cabeza,
y que se plasma a través de una economía impopular.
Estos nuevos emperadores romanos pretenden implantar en el planeta
su ideología puritana, misógina y creacionista. Se
oponen a los derechos sexuales y a los derechos reproductivos de
las mujeres y de la comunidad LGBT, desprecian el conocimiento denigrando
a la ciencia que ha probado de lejos que somos producto de una larga
evolución para imponer a raja tabla el diseño inteligente:
la idea de un Dios creador que hizo a unos bellos y ricos y a otros
pobres y feos, y a las mujeres débiles, chillonas, injustas.
Creemos que su dios es espurio y nos contamina.
Comprobamos que otra
vez la jerarquía de la Iglesia católica se entromete
en las instancias del gobierno como ya lo hizo en el MIMDES, que
promulgó el Plan Nacional de Apoyo a la Familia (D.S.005-2004-MIMDES),
lo que significó un retroceso en el Programa Nacional contra
la Violencia Familiar y Sexual, sobre todo para las personas afectadas
por la violencia familiar y sexual, ya que coloca a la familia como
el sujeto materia de protección legal relegando a un segundo
plano los derechos individuales de las mujeres, varones, niños,
niñas y adolescentes; así como los de las personas
adultas mayores que viven en la actualidad relaciones violentas
al interior de sus familias, y que de acuerdo a estudios en nuestro
país son casi la mayoría.
Vergonzoso
Plan
La influencia de la Iglesia y del Fuero Militar se hace visible
en los cambios operados en un vergonzoso Plan Nacional de Derechos
Humanos.
El Plan Nacional de Derechos Humanos aprobado el 11 de diciembre
por el Ministerio de Justicia para el periodo 2006-2010 es inconstitucional,
ya que en vez de constituir un instrumento de protección
y afirmación de derechos se convierte en una herramienta
para vulnerar los derechos de las personas por su orientación
sexual. Según una nota de prensa del Movimiento Homosexual
de Lima (MHOL), el Plan consigna cláusulas inconstitucionales
y evidentemente discriminatorias como aquellas que refieren a que
esta "protección no se extiende al reconocimiento del
derecho a contraer matrimonio entre personas del mismo sexo, legalizar
sus uniones de hecho y adoptar menores, por no ser acorde con el
marco jurídico vigente". O aquella que indica que lo
"dispuesto... no afecta lo establecido en los Reglamentos de
las Instituciones Castrenses", contraviniendo el reciente fallo
del Tribunal Constitucional sobre la inconstitucionalidad del Código
de Justicia Militar que explícitamente discrimina a las personas
por su orientación sexual”.
Es clarísimo que el plan es producto de las presiones de
los representantes sodálites de la Conferencia Episcopal
y el Fuero Militar ejercidas sobre el Consejo Nacional de Derechos
Humanos y también sobre el propio Consejo de Ministros.
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