Pensamiento de la Mujer Minera

Central Nacional de la Mujer Minera CNMM PERU

Nuestra Central Nacional de la Mujer Minera desde su fundación en la ciudad de Lima a inicios de la década de 1990 se convirtió en una organización de apoyo, de los sindicatos y de la federación minera (compuesta solo por trabajadores estables). En sus inicios, conformada por los Comités de Amas de Casa, que agrupaban a su vez a las esposas y convivientes de los trabajadores obreros, fue creada para enfrentar las épocas de conflicto ante la inminente privatización de las empresas mineras del Estado. Sus principales acciones se orientaron a protagonizar las marchas de sacrificio, la preparación de la olla común y los piquetes de huelga. El contexto social de estos años, así como las relaciones de dependencia de nuestra Central hacia los sindicatos y de alguna organización no gubernamental; limitaron de forma progresiva nuestras posibilidades de autonomía, crecimiento y desarrollo. Para mediados del año 1997, nuestra Central ingresa en una profunda crisis como consecuencia de la privatización de las empresas, los despidos masivos y la simultánea desarticulación de los sindicatos mineros.

En un encuentro nacional con un grupo de mujeres de diferentes lugares y zonas mineras del país, reunidas en la ciudad de Lima, a fines del año 2002, decidimos reactivar nuestra organización. Después de reflexionar sobre los impactos de las políticas de las multinacionales mineras en nuestras condiciones de vida, la indiferencia de los sindicatos y el Estado frente a nuestra problemática (solo de trabajadores estables) y los crecientes conflictos sociales con nuestras comunidades producidos por la contaminación ambiental, acordamos reconstruir nuestra organización e impulsar nuestra autonomía institucional, económica y política. En adelante, la prioridad de nuestro trabajo se orientaría hacia las mujeres y familias mineras de contratas (representan alrededor de las tres cuartas partes del total de las familias mineras), pues muchas de ellas son bastantes jóvenes y viven en condiciones precarias por encima de los 4,000 metros de altura y expuestas a temperaturas bastante frías. Para este fin, impulsaríamos en el año 2003, la Campaña de Exigibilidad por nuestros Derechos Económicos Sociales y Culturales. Otro acuerdo importante fue trabajar por la Campaña Contra la Violencia Familiar, en respuesta a los casos de violencia física y psicológica en el ámbito familiar, y a la escasa autoestima de las mujeres.

Desde entonces hemos emprendido nuestra Campaña de Exigibilidad por nuestros Derechos Económicos Sociales Culturales; ante las multinacionales mineras y el Estado Peruano. Demandamos a las empresas y al Estado el respeto y promoción de nuestros Derechos, el acceso y goce pleno de nuestros hijos e hijas y familias a Sistemas de Salud y Educación de Calidad, a Viviendas y Salarios Dignos y al disfrute de espacios de esparcimiento y cultura. Asimismo, exigimos que se detenga la deshumanización de las jornadas atípicas, que no solo somete a los trabajadores estables y de contratas a jornadas de 12 a 16 horas diarias de trabajo en los socavones, sino que ejerce violencia contra las mujeres, ya que en nuestra condición de esposas o convivientes realizamos las labores del hogar de forma permanente (preparación de los alimentos para el trabajador) y asumimos los cuidados de la salud del trabajador. Los roles familiares son asumidos de forma integral y permanente por nosotras, limitando nuestro tiempo y también nuestras oportunidades para estudiar, capacitarnos y generar nuestros propios ingresos, situación que ahonda la dependencia económica con nuestras parejas. Exigimos que se detenga la apertura de locales dedicados a la venta de bebidas alcohólicas, pues promueven el alcoholismo de nuestras parejas y la violencia contra la mujer. Demandamos que las empresas mineras, cumplan con sus obligaciones de seguridad e higiene ocupacional y dejen de trasladarnos el lavado de la ropa y los implementos del trabajador, exponiéndonos a la contaminación de residuos tóxicos. Por todo ello y mucho más, por que queremos romper el círculo vicioso que ata nuestras vidas.














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Actualizado al 30 de noviembre de 2008
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