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Violencia Sexual en Conflicto
Armado Interno
La violación sexual, la esclavitud sexual, el aborto forzado y otros actos
de naturaleza sexual fueron actos frecuentes en comunidades campesinas de
nuestro país, perpetrados por senderistas y las fuerzas armadas. Esto se
realizó de forma sistemática y generalizada por lo que fue calificado por
la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) como crimen de lesa
humanidad.
Las condiciones de pobreza, analfabetismo y olvido de estas mujeres por
parte del gobierno central contribuyeron a que estas violaciones se
realicen en un marco de total impunidad. Sólo a partir del levantamiento
de casos realizado por la CVR es que se puede esperar no sólo justicia
para estas mujeres, sino también discursos legales y jurisprudencia que
sancionen estos hechos e impidan que se repitan en el futuro.
Nuestra Propuesta de Trabajo
El trabajo de DEMUS se centra en una de las localidades citadas por la
Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) fue una de las que sufrió
violencia sexual durante el periodo 1980-2000. El objetivo de nuestro
trabajo es acompañar los procesos de reconstrucción del tejido social
entre las y los pobladores de la comunidad, ya iniciados luego del
conflicto, tanto en el plano psicológico como en el de justicia y
reparaciones por las violaciones sufridas durante el conflicto interno.
Nuestro trabajo ha supuesto la conformación de un equipo de trabajo
multidisciplinario, que incluyen sociólogos, psicólogas y abogadas, para
sostener una propuesta basada en el enfoque de género e interculturalidad
y que pueda responder tanto a la línea de reparación psicológica como de
reparación y justicia. Al mismo tiempo, se ha contado con el apoyo
constante de un equipo consultor, a través de reuniones de trabajo y
discusiones de textos.
El equipo de trabajo ha contado con espacios de cuidado a cargo de dos
psicólogas. Las supervisiones se realizan luego de cada viaje a la
comunidad y son un espacio de elaboración colectiva sobre el impacto de la
violencia y nuestras diferentes reacciones y actuaciones a partir del
encuentro con la comunidad. La experiencia muestra que el trabajo con
situaciones de violencia implica una carga adicional a los profesionales
involucrados y que por ello deben contar con espacios de escucha y
contención.
El encuentro de DEMUS con las mujeres y hombres de una comunidad afectada
directamente por el conflicto armado interno, ha marcado varios aspectos
que nos parecen centrales para nuestro trabajo posterior:
• Durante el primer trabajo de campo para hacer la línea base-, hombres y
mujeres hablaron de la violencia y cómo la narrativa del dolor y la
tristeza eran parte de su presente, que les impide ver todo aquello que
posibilita el allin Kausay o su buen vivir.
• Junto con el dolor y la tristeza que marcan los discursos, está la
“desconfianza” que impregna las relaciones, no sólo con el otro, sino de
desconfianza instalada adentro. De hecho, hoy en día en algunos anexos de
la comunidad conviven ex senderistas, ex militares, victimarios y
víctimas. Todos ellos tratan de reconstruir su pueblo.
• Se trata de una población marcada por una fractura social que es reflejo
de una fractura interna, que da cuenta de las diferentes incursiones
vividas en su historia como Sendero Luminoso, las Fuerzas Armadas,
instituciones que han iniciado algún trabajo en la zona pero que luego no
lo pudieron terminar, instituciones que ofrecieron trabajar conjuntamente
y no regresaron, etc. |
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