Lima,
   
 

            
CAMPAÑA “NO EDITAR, NO OCULTAR” – “Un Hombre No Viola”

 La campaña “No Editar, No ocultar” lanzada por DEMUS, en alianza con la agencia publicitaria Phantasia, busca visibilizar las razones por las cuales una mujer víctima de violación sexual no denuncia este acto. Como sabemos, en el Perú existe una alta tasa de sub-registro de casos de violación, pues solo el 5% de los casos son denunciados. "No editar/No ocultar" es una de las piezas de la campaña “Un Hombre No Viola”, liderada por DEMUS desde el 2013.

La campaña muestra a Rosita Gómez Palomino, un personaje ficticio víctima de violación sexual. Ella cree que las causas de dicha agresión son la minifalda que estaba usando y/o la relación que sostenía con su tío (el agresor). Por ello, si bien Rosita quiere contar la verdad, la ocultará tras una serie de comentarios en los que responsabilizara a las mujeres por provocar la violación sexual.

En el perfil de Facebook de Rosita se explica cómo hacer para conocer su verdad: hacer click en la edición de sus comentarios. Así, una/o descubre que el comentario de Rosita: “¿De qué se quejan tanto? Si la violaron es porque coquetearon”, no fue su primer comentario. Durante las semanas de la campaña este comentario fue visto por 275 840 usuarias/os de Facebook. Ella fue “editando” el problema. Muchas mujeres, como Rosita, no acusan ni denuncian a su agresor porque reciben mensajes ambiguos de la sociedad ante este tipo de violencia, mensajes que suelen responsabilizar a las mujeres.

 

El objetivo de esta serie de comentarios es mostrar lo difícil que es para una víctima de violación sexual contar su historia sin sentirse culpable y ser juzgada. Además,  quiere resaltar que se suelen emitir juicios apresurados sobre la víctima por tener opiniones o ideas que a simple vista suenan aberrantes o poco racionales, sin saber qué es lo que se calla y por qué. Las reacciones en respuesta a Rosita no se hicieron esperar. Cabe resaltar que todas las personas que contestaron fueron mujeres.

 

Esto fue comprobado con los comentarios vertidos ante la situación que Rosita presentaba. Un grupo de personas, criticaron sus comentarios, aduciendo que el coqueteo y el modo de vestir de las mujeres no son motivo de agresión.  Otro  grupo de personas se mostraron de acuerdo con la idea de que el aparente coqueteo o modo de vestir justifican la violación. Esto se debe a la “normalización” de la agresión sexual a causa de estereotipos enraizados en la sociedad, según el Instituto de Opinión Pública de la Universidad Católica del Perú el 27.4% de peruanas y peruanos opinan que “por lo general, las mujeres tienen la culpa de ser violadas, por provocar al hombre". (1).

 

La Campaña “No Editar, No Ocultar” está visibilizando el miedo, la vergüenza y la culpa que sienten las víctimas, lo que las lleva a ocultar lo sucedido y a no denunciar. Muchas víctimas, como en el caso de Rosita, tiene como victimarios a un familiar o a personas muy cercanas a su entorno, por lo que el silencio termina siendo la salida ante esta agresión. Además, ellas son silenciadas y hasta responsabilizadas, cuando persisten en su denuncia ante las autoridades de justicia.

 

Luego del análisis de los comentarios vertidos en Facebook, es importante resaltar que muchas personas creen que las mujeres son responsables de la agresión  por “provocar”. En ese sentido, es importante desarraigar esta idea que se sustenta en una cultura machista en la que se naturaliza la incapacidad inexistente de los hombres para contener sus impulsos sexuales, identificando el cuerpo de la mujer siendo objeto de vulneración, y la asociación entre masculinidad y poder de violar hasta considerarlo un derecho.

 

Es importante, evidenciar la agresión sexual hacia las mujeres como un problema no solo de mujeres, es un problema que nos afecta como sociedad, trastocando los proyectos de vida de las afectadas. Es un problema que afecta el cuerpo social. Finalmente comprender que en muchas ocasiones las víctimas de violencia sexual utilizaran una serie de recursos, que pueden ser encontrados como incomprensibles, para sobrellevar la experiencia traumática. Frente a esto es fundamental tener una perspectiva empática que genere incentivos para denunciar al agresor.

 

Para mayor información revisar los siguientes enlaces:

on.fb.me/1j5bbkT

www.youtube.com/watch

www.demus.org.pe/no-editar-ocultar/ 

CONTACTO:

Mariel Távara Arizmendi

Teléfono: 01-4638515 –anexo: 112. 

E-mail:

mariel@demus.org.pe

 

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