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A.S.A.: “Quiero que me reconozcan como la mujer que soy”

10 JUN 2015

Imagina que luces como mujer, hablas como mujer, te sientes mujer, pero el Estado peruano te dice que no, que para él no eres mujer, porque tu sexo biológico así lo determinó.

Han pasado más de 6 años desde que A.S.A. llegó a Demus a pedir asesoría. Ella quería que su DNI la represente, y que debajo de “Nombre” se borre la línea que enunciaba un nombre masculino. Ella no era él, y sentía que su DNI debía reflejarlo.

En el artículo 29 del Código Civil se lee claramente que nadie puede cambiar su nombre, ni hacerle adiciones, salvo exista un motivo justificado y se de la autorización judicial.

A.S.A. tenía el motivo justificado, solo le faltaba la autorización judicial que demoró 6 veces el promedio. Mientras que en países como Colombia existe un decreto que le permite a las personas trans cambiar de género en sus documentos a través de un ágil proceso, en nuestro país un simple cambio de nombre requiere de una inagotable paciencia y una visión optimista del futuro.

Ella tuvo ambas cosas.

¿Cómo ha sido todo el proceso de cambiar tu nombre en el DNI? Fueron más de 6 años…

En pocas palabras fue un poco frustrante, porque no se dio un proceso regular, pasaron años, pero ahora que tengo el DNI estoy feliz y contenta. Pasaron los años, pero valió la pena.

¿Cómo recuerdas el inicio de este proceso?

Bueno, el inicio comenzó cuando me fui a DEMUS y me reuní con Jeanette (Llaja), le expliqué el caso, lo estudiaron en DEMUS y ellas me tomaron el caso. Y así todo empezó.

¿Y cómo así contactaste con DEMUS?

Por Fiorella Cava, una amiga. Ella fue la que me paso la voz, y en realidad ella es más que una amiga, es una madre de años. Actualmente no la veo, pero igual está en mi corazón y eso es lo más importante.

¿Cómo conociste a Fiorella?

A Fiorella la conocí en un grupo de apoyo que se llamaba Impacta, ahí la conocí, ahí nos conocimos, nos hicimos amigas, vivimos juntas un tiempo, años en Pueblo Libre y fue un gran apoyo moral y, por qué no decirlo, cultural, porque es una persona muy culta y me enseño muchas cosas. Gracias a ella he logrado muchas cosas y podría seguir lográndolas. Claro, depende de mi propia voluntad y de mi propia decisión.

¿Por qué crees que el proceso de cambio de nombre, en tu caso, ha demorado 6 veces el promedio?

Yo creo que, en realidad, si es cambio de nombre máximo debió durar dos años -exageradamente- o tres. Pero como te dije es algo interno, de discriminación o prejuicio que tiene el Poder Judicial. Igual la lucha fue constante. Al final lo hemos logrado, creo que valió la pena esos seis años, ahora que tengo mi DNI siento que valió la pena.

¿En algún momento tú tiraste la toalla y dijiste: “Esto no va a salir nunca”?

La verdad yo tengo un dicho: “Mientras uno tiene vida por qué tirar la toalla, hay que insistir”. Pero sí me bajoneaba, creo que somos seres humanos. Por momentos sentía que no iba a salir pero sí, siempre tenía esa actitud positiva, dije: Si no es este año, es el próximo. Y así. Y si no, voy a tener que seguir peleando.

¿Y te gustaría que en tu DNI, más allá de que salga tu nuevo nombre, también saliera el género femenino?  

Por supuesto que sí y también lo voy a seguir peleando. Aparte, también creo que yo voy a ser un precedente. Ahora las chicas como yo la van a pelear y le van a decir a este Estado: “Miren, yo pude, yo tengo mi derecho como todos”. Quiero que me reconozcan como la mujer que soy, no solamente mi nombre, sino también mi identidad de género.

Esa es la siguiente parada.

Exacto, sí, ese es el siguiente paso.

¿Cómo manejas tú el tema de discriminación? Si es que en algún momento la has sentido…

Por supuesto. Mira, yo creo que desde que tomé uso de conciencia y pude ser independiente y no depender de mis padres, desde ahí comenzó todo. Me di cuenta que la discriminación es total, pero no solamente con las chicas trans o con los gays o las lesbianas, también sucede con las mismas mujeres. Yo también he visto cuando iba a buscar un trabajo -dependiendo qué trabajo, digamos, de anfitriona o impulsadora- las miraban a las chicas que tenían que ser blanquitas, bonitas, finitas, entonces yo veía que en la cola les decían a chicas que no tenían esos rasgos “No, tú no, tú no”. Imagínate. Y si yo demostraba que mi nombre era un nombre que no iba con mi cuerpo también. ¿Me entiendes? No debería ser así.

Tú has dicho que tenías un nombre que no iba con tu cuerpo, ¿Cómo se siente eso?

La verdad horrible. Sí. Porque digamos; en la sociedad en la que vivimos la gente te trata como te ve. Si veían en mi DNI que decía un nombre masculino y veían una apariencia femenina entonces aducían; “Es hombre, pero se ve mujer, entonces es gay”. No sabían qué decir por la ignorancia. Desde ahí comenzaba una discriminación total en todos los sentidos, no solamente si te vas a una juguería o si te vas a buscar un trabajo o a un Instituto. Pero claro, no todo el mundo te discrimina porque hay gente que también está preparada o hay gente que tiene más tolerancia, pero estamos hablando de enormes cantidades de hombres y mujeres que si te van a discriminar por ese motivo. Pero ahora que creo que tengo al menos mi nombre de mujer, pienso que va a bajar un poquito, pero voy a seguir con la lucha.

Claro, y además del nombre es la foto también, que sí refleja la mujer que eres.

Sí, también la foto ayuda bastante, es la presentación. También ayuda la actitud que una tenga ante la vida, porque de repente cuando he tenido, no sé, dieciocho años, tenía otra actitud más tímida, más inocente. Pero ahora, a la edad que yo tengo, me enfrento a todo pero con respeto, pero sí tengo bases. Por qué aceptar un “no”, si puedo seguir luchando.

Estas con todas las energías.

Por supuesto, y las seguiré teniendo (risas).

¿Es fácil para una chica trans conseguir trabajo?

Lo que pasa que hay diversas formas de poder conseguir trabajo, sino es en una peluquería o una estética o en un negocio propio. En este país hay que vérnoslas como podemos para seguir subsistiendo, obvio. A mi me hubiera encantado tener mi DNI (el nuevo, donde aparece con nombre femenino) cuando cumplí los diecisiete, dieciocho años. Con mi identidad de género. Ese proceso legal mis padres me lo hubieran podido pelear, pero no se dio el caso. Entonces a raíz de eso y de muchos problemas familiares que tuve… de repente hubiera querido una profesión, no sé, ser abogada, doctora, ingeniera, arquitecta. Pero no lo soy. Tengo la modestia de ser maquilladora ¿no? tengo mis cartones en el Peruano – Japonés. Soy independiente, trabajo en esto, pero consigo algo que es para mí y me siento tranquila. Sé que una puede soñar a ser más y por qué no, todavía estoy a tiempo de poder aspirar a más. Pero también eso, como te dije, depende mucho del DNI que una tenga, porque eso implica bastante respeto, que la gente te va a tratar diferente.

Tú me hablas de problemas familiares y de aceptación. ¿Es una constante? ¿Cómo enfrenta una mujer trans a su familia?

Lo que pasa es que mis padres eran chapados a la antigua. Ellos no estaban capacitados, la ignorancia o el miedo o el temor… ¿Sabes qué? ahora que me pongo a pensar, creo que si hubiera habido amor… No los estoy juzgando, porque son mis padres y están descansando, pero pienso que con el amor se puede todo, y de repente eso les faltó a ellos. Pero bueno, se dieron las cosas y si no se hubieran dado las cosas así de repente no hubiera estado acá. Yo más bien podría decirles a los padres futuros que si sus hijos o sus hijas nacen trans femeninos o masculinos que los quieran, que los ayuden y los apoyen, y van a salir adelante y se van a insertar a la sociedad como mujeres y hombres normales.

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