Hace 23 años, cuatro abogadas[1], con una apuesta política por el feminismo, crearon un espacio para forjar estrategias sostenidas y focalizadas en el derecho, para intervenir en él, disputarlo, transformarlo y usarlo como herramienta para la incidencia. A ese espacio le llamaron DEMUS Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer.
Un balance de lo hecho en estos años, no solo da cuenta que DEMUS ha ampliado su espacio de intervención (trabajando en lo subjetivo, lo social, lo político y la cultura), sino que ha sido una actora importante en el reconocimiento y vigencia de los derechos humanos de las mujeres como parte del movimiento feminista.
DEMUS fue la primera institución que brindó un servicio de asesoría telefónica y servicios de atención psico jurídica a mujeres víctimas de violencia familiar y sexual, asimismo fue pionera en denunciar la existencia de feminicidios en el Perú.
DEMUS patrocinó el primer caso de aborto que obtuvo una resolución favorable en el sistema internacional de protección de derechos humanos[2], el caso de la AOE cuya sentencia en el 2006 garantizó su distribución, así como la denuncia internacional por las esterilizaciones forzadas cometidas en el gobierno de Alberto Fujimori[3].
Durante este tiempo, DEMUS ha buscado articular la subjetividad y el liderazgo de las mujeres organizadas con su capacidad de vigilancia a las autoridades de su entorno; y ha conectado estrategias de incidencia a nivel local, nacional e internacional para la vigencia de los derechos humanos de las mujeres. La institución ha desarrollado pedagogía feminista en sus distintas intervenciones en las calles y plazas, así como en los espacios de toma de decisión y en los fueros de justicia internacional hasta donde han tenido que recurrir para hallar lo que se negó en el sistema interno.
Actualmente DEMUS tiene una especial preocupación por la política nacional contra la violencia hacia la mujer, así como por la política de reparaciones a las víctimas del conflicto armado interno. Asimismo, viene desarrollando acciones para que se reconozca que la violencia sexual vivida en el conflicto interno y las esterilizaciones forzadas de la década del 90, constituyeron crímenes de lesa humanidad; y para que se respete el derecho de las mujeres a decidir sobre su reproducción y por lo tanto al aborto. Uno de sus principales desafíos es articular el enfoque de género, el de derechos humanos y el intercultural, así como exigir la plena vigencia de un Estado laico.
Hoy, en su aniversario, DEMUS se reafirma en su feminismo y en su apuesta por fortalecer al movimiento feminista; así como en su lucha contra el machismo, la misoginia, la lesbofobia, el racismo y toda forma de discriminación y violación de los derechos de las mujeres. Desafíos que continuarán guiando el compromiso de las abogadas, psicólogas, sociólogas, trabajadoras sociales y comunicadoras que conforman el equipo institucional.
13 de junio del 2010
[1]Roxana Vásquez, Isabel Rosas, Rossana Favero y Giulia Tamayo.
[2] El caso KL v. Perú ante el Comité de Derechso Humanos fue patrocinado conjuntamente con el Centro para los Derechos Reproductivos y CLADEM.
[3] El caso Mamérita Mestanza v. Perú ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos fue patrocinado conjuntamente con CEJIL, el Centro para los Derechos Reproductivos, CLADEM y APRODEH.