CASO MANTA: Dictarán sentencia a 13 militares por violaciones sexuales durante el conflicto armado

  • Son nueve mujeres quienes denunciaron a trece exmilitares por violaciones sexuales ocurridas durante el conflicto armado interno en el distrito de Manta en Huancavelica. 
  • Han pasado 40 años desde estos crímenes, 5 años ha demorado el segundo juicio y recientemente una de las denunciantes falleció sin escuchar sentencia

La Sala Penal a cargo del Caso Manta dictará sentencia en el juicio del caso emblemático de violaciones sexuales durante el conflicto armado interno que comprende a 13 exmilitares como presuntos autores del delito calificado como crimen de lesa humanidad y al Ministerio de Defensa como tercero civil responsable. 

De ser favorable a las 9 denunciantes, mujeres campesinas quechuahablantes que sufrieron violaciones sexuales cuando aún eran adolescentes, el tribunal marcaría un hito judicial, al dictar una sentencia que sería la primera en Sudamérica donde se juzga un caso grupal de víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado. 

Desde Demus, Estudio para la Defensa de los Derechos de la Mujer, una de las partes litigantes, se exige una sentencia favorable que garantice el derecho a la verdad histórica que debe conocer la ciudadanía peruana.

Cynthia Silva, abogada feminista y directora de Demus, indica que “la sentencia es un hito histórico en el acceso a la justicia de las mujeres víctimas de violencia sexual en contextos de conflicto armado, que esperamos amplíe los alcances de la garantía del derecho a la verdad de los hechos que vivimos en esa época donde los militares usaban la violencia sexual como forma de ataque a población civil, a la que atribuían afiliación a grupos subversivos. Si bien este es el segundo caso de violencia sexual que se juzga como lesa humanidad en el Perú, se distingue del primero porque en este caso las víctimas son un grupo de mujeres campesinas quechuahablantes; en casos en los que el testimonio es prueba fundamental para sustentar una condena”.

Si bien al inicio de la denuncia, eran nueve las mujeres implicadas, recientemente falleció una de ellas sin conocer la sentencia. En su nombre, diversas organizaciones, periodistas y sociedad civil que siguen el Caso Manta, exigen justicia. La audiencia convoca a la ciudadanía y sociedad civil para acompañar esta histórica sentencia.

El camino de las mujeres de Manta

Han pasado 40 años desde que el Ejército decidió instalar una base militar en Manta que, en lugar de cuidar a la población, violentó sexualmente a mujeres aún en edades entre los 13 y 16 años. Eran mujeres que junto a sus familias realizaban actividades del campo y vivían en situación de pobreza. 

A la violencia sexual se sumaron otras agresiones físicas y maternidades forzadas producto de la violencia sexual.

“Las mujeres han sobrevivido a las secuelas de las violaciones y maternidades forzadas por cuarenta años desde que ocurrieron los hechos que se prolongaron por lo menos por una década. Durante este tiempo las mujeres han participado activamente, brindando su testimonio y escuchando versiones exculpatorias basadas en argumentos que buscan desacreditarlas y diciendo que consintieron y que denuncian porque tienen ánimo de venganza, que mienten. Estas nueve mujeres han soportado todo esto que ha sido permitido por el colegiado, pese a que su defensa clamaba trato digno. Ellas lo han soportado todo en nombre del debido proceso, todo para que la justicia llegue”, detalla la directora de Demus, Cynthia Silva.

Las denuncias iniciaron durante el 2007 en la Fiscalía de Huancavelica. Desde ese año, el caso Manta se ha estancado en el sistema de justicia peruano atravesando por diversas etapas entre la Fiscalía y el Poder Judicial. Hasta que, en 2016, iniciado el primer juicio oral, se quiebra el proceso por irregularidades del Tribunal. El caso continúa en un segundo juicio oral aperturado en marzo del 2019 a la fecha. Durante este camino las mujeres, quienes son parte activa del juicio, vienen esperando cuatro décadas por justicia, y esperan que se marque un precedente para que estos crímenes no se repitan.



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